jueves, febrero 21, 2008

Reflexiones previas a la Marcha del 6 de Marzo

Este artículo lo he venido pensando con mucho respeto porque es un tema delicado, un asunto que hiere las susceptibilidades fácilmente. Pero más allá de ello, debo ser honesto con lo que creo, lo que siento y pienso en este momento.

Por eso, tal como hicimos las reflexiones antes de la marcha del 4 de febrero, hoy presento las relacionadas con esta marcha:
  1. No hay violencias buenas ni violencias malas. Todas las formas de violencia deben ser condenadas por la sociedad en pleno.
  2. El país está tan polarizado que a varios sectores les cuesta mucho dar reversa en sus radicalismos a pesar de que puedan encontrar contradicciones en sus posturas.
  3. De manera decidida, varios de los líderes de lado y lado de las marchas organizadas el 4 de febrero y el 6 de marzo se ven como antagonistas entre sí.
  4. Hay que revisar cuáles fueron --como dicen los estrategias en planeación estratégica-- los factores críticos de éxito de la marcha del 4 de febrero. Yo encuentro los siguientes:
    • El mal sabor que dejó en la ciudadanía las imágenes y los testimonios de las pruebas de supervivencia de los secuestrados que trajeron Clara Rojas y Consuelo González
    • El sentimiento anti Chávez y anti Piedad Córdoba, a quienes se le ha visto por muchos como de intervención indebida y de traición a la patria, respectivamente
    • El señalamiento público y colectivo, por primera vez, a un responsable directo de la violencia: Las Farc. No son los únicos, pero por primera vez el pueblo sintió la necesidad de gritar que no se sentía representado por este colectivo terrorista. En esta oportunidad no se protestó de manera etérea contra la violencia o a favor de la paz.
    • La necesidad de gritarle al mundo que las Farc si son una agrupación terrorista por todos los actos que históricamente han venido cometiendo contra la población civil
    • El apoyo decidido y militante de los medios masivos de comunicación. Lo cual fue inconveniente para la lectura histórica de este episodio, pero que apalancó la iniciativa ciudadana
    • Que fue una iniciativa ciudadana que no nació en el seno de una organización política. Cuando ya se vislumbraba que sería un éxito, ahí si quiso ser contaminada por los políticos oportunistas y por el mismo Gobierno
  5. Vamos por orden a comparar estos factores críticos de éxito de la primera marcha con el escenario de hoy. En esta oportunidad, las imágenes de los estragos del paramilitarismo están más lejanas en el recuerdo colectivo. Tenemos mala memoria y se nos ha olvidado que el paramilitarismo es una de las peores desgracias que ha tenido la historia. Se nos ha olvidado que hubo varias escuelas de descuartizamiento en el Magdalena Medio y que a ellas llevaban campesino que eran mutilados vivos con motosierra para las prácticas de estos asesinos.
  6. En esta oportunidad no hay terceros, tratando de mediar y que por ello reciban la condena pública. No hay un equivalente ni a Chávez ni a Córdoba a favor del paramilitarismo. Lo más cercano es el conjunto de los llamados 'parapolíticos', que están muchos de ellos en la cárcel esperando con discreción y más preocupados por salvar sus propios pellejos.
  7. Aquí se señala públicamente a unos responsables: A las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y a los "agentes del Estado" o a "la política criminal del Estado" y cosas por el estilo. La gente marcha contra las AUC y muchos piensan lo mismo del Estado, pero a un gran número de personas les incomoda el señalamiento al Estado como parte criminal en el conflicto
  8. Las AUC también son terroristas y siguen delinquiendo. Aquí hay uno de los primeros escollos y es que el Gobierno siente la necesidad de asegurar que el paramilitarismo ya fue desmontado. Como con todos los carteles de la droga, cuando sus barones son muertos, encarcelados en Colombia o extraditados, la línea siguiente en el mando, asume el control de la operación. Aquí eso es real, pero no tan evidente. Hace un par de semanas, las autoridades encontraron millones de pesos, armas y una granada en el pabellón donde están los líderes paramilitares ¿Se recordarán estos hechos a la hora de la convocatoria?
  9. Aún no se ve el mismo entusiasmo por parte de los medios de comunicación a favor de la marcha del 6 de marzo, como si ocurrió con la del 4 de febrero. Hemos señalado en este blog de opinión que la militancia ciega de los medios con cualquiera de las partes es nociva porque niega los espacios de pronunciamiento del otro.
  10. Surge entonces una paradoja: Si los medios masivos deciden enderezar su camino ético y no ser militantes a favor de esta Marcha como no han debido serlo con la del 4 de febrero, entonces no lograrán movilizar y peor aún, dejarán la sensación de que tienen ascendencia o por lo menos simpatía por el fenómeno paramilitar. Difícil.
  11. Aquí estamos hablando, se supone, también de una iniciativa ciudadana. Sin embargo, no se ve tan espontánea y es claramente promovida por Iván Cepeda, líder de una ONG a favor de las víctimas del genocidio paramilitar. Creo que si la marcha del 4 de febrero hubiese sido convocada por un movimiento político o por una ONG no habría tenido el éxito que tuvo. En otras palabras, si la marcha del 6 de marzo hubiese sido convocada por ciudadanos más invisibles probablemente hoy tendría un manto de dudas menos denso que el que hoy soporta.
  12. Las dos marchas han sufrido bastante con determinadas adhesiones, muestras de simpatía bastante impertinentes. A la primera se le sumó las declaraciones de afecto de Salvatore Mancuso, uno de los principales líderes del asesinato masivo de campesinos, sindicalistas, periodistas, policías y otros ciudadanos. Eso fue letal para que muchas personas decidieran con firmeza no apoyar la marcha de febrero. Entre tanto, a la marcha de marzo se le sumó la también despreciable y no buscada adhesión de las Farc.
  13. Ambas adhesiones han sido señaladas desde cada bando como las reales organizadoras de las marchas en antítesis
  14. Ambas convocatorias de las marchas cometieron el error de no señalar a los otros responsables de la violencia; ambas guardan silencio o una muy prudente posición frente a la condena del antagonista.
  15. Ambas marchas reciben la misma crítica miope: Las marchas no sirven para nada. Digo que hay miopía cuando de una movilización civil se espera que desciendan milagros como la entrega de las armas, el cese al fuego y en el más iluso de los casos, la rendición. Estas marchas tienen efectos claros menos milagrosos, pero igualmente contundentes como la demostración del comienzo del fin a la tolerancia de la guerra por parte de la sociedad. Ese efecto se mediatiza y tiene alcances internacionales
  16. A la marcha de marzo se le ve con menos estructura y proyección internacional. Esperemos que no sea así.
  17. Para algunos, la poca distancia en tiempo entre una marcha y otra es altamente inconveniente porque se considera que la gente no se movilizará tan masivamente; de manera paralela, otros la apoyan por la misma razón: Argumentan que hacerla a comienzos de marzo permitirá que no se enfríen los motores del rechazo a las formas de violencia. El 6 de marzo se sabrá si era el momentum.
  18. Una de las cosas más pintorescas es la pretensión de confundir "qué" con el "cómo". Un ejemplo de ello es traslapar sin pudor el esfuerzo de unos ciudadanos en un grupo en Facebook, con la propia plataforma Facebook. En Anncol pretendieron ensuciar la marcha de febrero diciendo que no tenía legitimidad porque era organizada por Facebook, más o menos el templo sacro de la CIA y la ultraderecha para apoderarse del mundo. Curiosamente, la marcha de marzo también se soporta en un grupo de Facebook, pero ahí si no hay preocupación mayor por este instrumento del demonio...
  19. Los ciudadanos son altamente influenciables, pero no son borregos. Tercamente los críticos de la marcha del 4 de febrero aseguran que los ciudadanos salieron hipnotizados porque los medios los sacaron como zombies a las calles y estos desfilaron tal vez siguiendo una luz... Las épocas en que la teoría de la aguja hipodérmica aseguraba que los ciudadanos eran manipulados y estos actuaban de forma absolutamente irracional ante los estímulos de los medios está mandada a recoger. No creo que los ciudadanos seamos tan borregos y que los que marcharon en febrero como los que marcharán en marzo lo harán con convicción y otros con dudas, pero todos con la certeza de que nadie los obligó.
  20. Nuevamente creo que los ciudadanos deben asumir una posición política más no militante-proselitista con una mitad de la verdad. El país no resiste más las verdades por la mitad.
  21. Los medios tendrán en esta oportunidad el ¿deber? de contextualizar nuevamente a las audiencias con los horrores del paramilitarismo, tal como se hizo para justificar el repudio contra las Farc.
  22. ¿Volverá El Tiempo a tener un emocionante pero éticamente discutible titular como "A marchar" el próximo 6 de marzo?
  23. Es probable que tengamos silencio en los interrogatorios a los criminales del paramilitarismo en estas semanas previas. Sus declaraciones atizarían los odios contra sus figuras, sus representaciones. Las recientes confesiones de literalmente miles de asesinatos por toda Colombia deberían ser recordadas en este país sin memoria.
  24. El Gobierno colombiano no solo debe garantizar la libre movilización de los ciudadanos, su derecho a asociarse y a reunirse en público, sino que debería sumarse a la marcha del 6 de marzo. No lo hará hasta tanto sus organizadores no retiren los términos en que se acusa al Estado de ser partícipe en crímenes de mano del paramilitarismo. Los organizadores no retirarán esos términos por lo que no veremos a ningún funcionario del poder ejecutivo en las calles.
  25. Adicionalmente, para el Gobierno, aquí no hay enemigo. Según José Obdulio Gaviria, asesor del presidente Uribe, en Colombia no hay conflicto y ahora, ya no hay paramilitares... Falta que nos digan, como aparecía en una caricatura, que ahora tampoco hay pobreza.
  26. Mi predicción es que tristemente la marcha no tendrá ni el mismo impulso mediático ni la misma respuesta en las calles. No hay una convergencia evidente de todo lo que como en un embudo llegó a recopilarse en la mente y en el corazón de los colombianos
  27. Mi posición es que se debería salir masivamente a repudiar a las otras formas de violencia este 6 de marzo y que eso debería incluir, nuevamente y por convocatoria de los organizadores, el rechazo a las prácticas terroristas de las Farc. Es la única forma de desviar las dudas que sobre la organización de esta marcha se tienden.
En el blog ¿Comunicación? saldremos ese día a cubrir la marcha con la misma honestidad de un periodista ciudadano.

5 comentarios:

VILLA NOTICIAS dijo...

En el blog villanoticias saldrá ese día a cubrir la marcha con la misma honestidad de un periodista ciudadano (si es que Hay)....
Saludos Desde Villa del Rosario donde nacio Colombia

Aturdido y Confuso dijo...

En medio de lo que se dice de lado y lado sobre la marcha del 6 de marzo, la semana pasada en un noticiero de TV (RCN creo), hubo una rara coincidencia. Luego de mostrar imágenes del episodio del Palacio de Justicia e informar sobre la posible identificación en ellas de varias personas que se dieron por desaparecidas, el noticiero salta inmediatamente a las declaraciones de Mindefensa diciendo mas o menos que no se puede señalar al Estado, pues nunca ha habido una política estatal en ese sentido. Por culpa de la edición queda uno con dudas. Si solamente por ejemplo, en el caso del palacio durante tanto tiempo no participaron el Estado o sus agentes en ocultar los hechos, ¿Entonces quién?
Un saludo

andremun dijo...

Creo que seguimos dando tumbos tratando de definir de manera simple los problemas que han aquejado al país desde su independencia. Los fenomenos de violencia no son recientes, consideremos que en el siglo XIX tambien eran frecuentes las insurrecciones.
Creo que en ambas situaciones nos limitamos a ver los problemas a corto plazo y no de una manera más global y crítica algunos aspectos de nuestra "idiosincracia" nacional. Creo que no hay peor ciego que el que no quiere ver.
A veces me da la impresión que el gobierno no apoya la manifestación porque tiene mucho que perder, puesto que se niega a admitir que existe mucha corrupción en sus entidades, en particular las entidades de defensa que inclusive fueron infiltradas como en el caso del DAS.
Es hora ya que admitamos que la guerra sucia no es el camino, y queramoslo o no todos somos parte de este país. En cierta forma, debemos dejar de pensar de manera individual y egoista, en particular que es mas conveniente para todos y no para un puñado.
Creo que este país tiene duras pruebas por pasar, pero necesitamos de una sociedad que este dispuesta a pasarlas.

Víctor Solano dijo...

Hola Villanoticias: Esperaremos tu crónica desde Villa del Rosario. Gracias.

Hola Aturdido y Confuso: En efecto ese es un claro ejemplo de cómo el Estado cometió crímenes al desaparecer civiles después de haberlos rescatado del Palacio. Saludos y gracias.

Hola Andremun: Así es. Al Estado no le conviene participar, piensa algunos asesores emparentados con Pablo Escobar, porque consideran que sería reconocer que no han acabado con el paramilitarismo, como suelen pregonar. Coincido contigo en que al país todavía le faltan pruebas muy duras por afrontar. Saludos.

BBC Mundo dijo...

Hola,
Queríamos contarles que Iván Cepeda estará contestando sus preguntas en BBC Mundo, la página en español de la BBC.

Sólo tienen que entrar aquí
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_7367000/7367737.stm

Un saludo desde Londres,
BBC Mundo.com